Tuesday, October 8, 2019


La Ansiedad - Una Enfermedad del Alma

En Mateo 6:25, Jesús declara esto como una crisis y hoy en día es aún más severo.

Mateo 6:25 - El Afán y la Ansiedad

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
El estar afanosas, es dudarle a Dios, es dudar que “Él estará con nosotras todos los días hasta el fin del mundo.” - Mateo 28:20.
La Ansiedad Nos Paraliza:
1. Estanca nuestra vida espiritual y
2. Detiene nuestro desarrollo emocional.

PREOCUPACION significa: Estar esperando algo negativo sin que este haya pasado todavía.
Pre - Antes
Ocupar - tomar lugar

Las preocupaciones tienen mucho que ver con eventos, situaciones, y necesidades de gran importancia para nosotras. No podemos preocuparnos o dar por asentado algo que todavía no ha ocurrido.

Es por eso tan importante que Dios nos exhorta a que confiemos en Él y que no nos preocupemos por nada. Él sabe de las cosas que cada una de nosotras necesitamos diariamente.
Desafortunadamente, muchas de nosotras manejamos nuestras preocupaciones como un estilo de vida normal, cuando en verdad no lo es. El manejar una preocupación de esta manera, es dudarle a Dios. Es más, muchas veces nos preocupamos por algo, sin que nada haya ocurrido; lo vemos como un hecho. Y es ahí, dónde tenemos que cuestionarnos, ¿en dónde está nuestra Fe: en nuestros problemas, o en Él que cuida de mí? ¿No nos prometió el Señor que  Él estaría con nosotras todos los días hasta el fin del mundo?
Repito, el Preocuparnos = es vaticinar eventos o problemas en nuestras vidas, sin que estos todavía hayan pasado.
Es enfermizo el tener este estilo de manejar nuestras preocupaciones. Pues solamente Dios puede saber lo que el futuro nos guarda. Nosotras no podemos saberlo, ni vaticinar lo que puede pasar.
Es triste ver como muchas de nosotras podemos creernos esa mentira del enemigo. Aun lo más triste, que ya lo hemos hecho real en nuestras mentes y nuestro corazón.
Es importante que analicemos que si nosotras vivimos, creemos y operamos de esta manera, estamos enfermas. La ansiedad es una enfermedad, pero el Señor nos da el antídoto como corregir y como sanar esta condición emocional.
Al nosotras llevar la expectativa de lo peor o de lo negativo, cuestiona la promesa de Dios cuando Él nos dice: “No nos preocupemos por nuestras vidas..”        - Mateo 6:25.
Cuando decidimos operar en este estilo de pensamiento, creyendo lo que todavía no ha pasado, y tomándole como un hecho, sea este bueno o malo, este se convierte en un estilo de vida. Tristemente, este tipo de pensamiento se torna en Fe. Tu Fe ahora esta puesta no en las promesas de Dios, sino en las cosas negativas que solo tú te crees, que aún todavía no han pasado. Todo tipo de creencia, buena o mala, es Fe.  
Entonces este tipo de Fe, la podemos categorizar como una Fe negativa y toxica. Recordemos algo, todo lo que nosotras establezcamos como Fe, eso mismo recibiremos. ¡Cuidado! Nosotras no operamos en las cosas establecidas o enseñadas por el mundo, sino por las cosas establecidas por Dios y Sus promesas. Operamos en las cosas espirituales, prometidas como hijas de Dios.
No podemos creer de dos maneras diferentes. O le creemos a nuestra naturaleza pecaminosa (mentirosa), o a la naturaleza del Espíritu (verdad y vida) dada a nosotras por medio de nuestro Señor Jesús. Dios no puede operar dónde Él es cuestionado, dónde a Él se duda.
Tenemos que ser cautelosas al hablar y declarar algo negativo, pues si lo hacemos, ya eso ha sido y es lo que hemos externalizado en nuestro corazón.
Muchas son las personas que viven este tipo de vida negativa, dónde todo en su vida espiritual se ha convertido en una vida espiritual frustrada, infeliz, y en su vida íntima con Dios no obtiene buenos resultados. Viven un Evangelio sin resultados. Seamos honestas con nosotras mismas, y permitámosle a Dios que arranque de nuestra mente y corazón este tipo de Fe. Una Fe enfermiza, negativa y quebrantadora.
En Mateo 6:25, el Señor comienza exhortándonos (ordenándonos) a que NO os preocupéis por nuestra vida.” Esto incluye todo, inclusive nuestras necesidades materiales. Todas nuestras necesidades han quedado selladas bajo esa promesa. Al no vivir y establecer esas promesas en nuestras vidas, Dios nos llama “hombres (mujeres) de poca Fe.” -Mateo 6:30
Es mucho más que leerlo y decirlo, es en poner en práctica mental, emocional y espiritualmente esas promesas. Es corregir nuestro pensar en nuestra mente y en nuestro corazón diariamente.
Dios quiere que si nosotras decidimos creerle, Él ya sabe de nuestros problemas, de nuestros miedos, de nuestras incertidumbres. Ya Él sabe y ha prometido cuidar de nosotras en toda área de nuestras vidas.
No podemos decir que somos hijas de Él, que creemos y confiamos en Él, pero tenemos una mentalidad toxica en cuanto a nuestra Fe. Eso mi querida amiga es una Fe toxica que cuestiona la grandeza y magnifico poder de Dios, y aún más grave, dudar de Su Palabra cuando Él dice que cuidará de nosotras. Dios no puede, ni operara en una mente y en un corazón que no le permite a Él y exclusivamente a Él, operar. No intervengas más con tus inseguridades, con tus miedos, con tus dudas y situaciones, cree en Él y permítele a Él hacer Su voluntad en tu vida. De lo contrario, estas operando bajo una Fe toxica y negativa.
Tienes que cultivar la Fe que Él te muestra en Su Palabra y no la que tú has arraigado en tu mente y corazón, o la Fe que el mundo te ha enseñado a desarrollar.
Cuando te permitas desarrollar el tipo de Fe correcta en tu vida, y empieces a moverte en la Fe establecida por Dios, veras que muchas cosas en tu vida empezaran a cambiar, tus miedos, tus preocupaciones, tus ansiedades enfermizas empezaran a tomar otro giro, pues estarás permitiéndole a tu Padre Celestial verdaderamente obrar en tu vida. No permitas que ningún miedo o situación te controle.
Es de gran importancia que todo esto, tú lo lleves en oración. Está en tu quebrantamiento ante Dios, el soltar toda preocupación, ansiedad y miedos ante Él. Créele a Él y déjale a Él manejar tus emociones, tu vida y tu Fe.
Es ahí, dónde Dios tomará tu Fe toxica y la volverá en una Fe positiva; una Fe según lo que Él estableció en Su Palabra. Él te dará luz y sabrás como verdaderamente lidiar con cada situación correctamente, sin pre asentar algo que todavía no ha ocurrido.
Recordemos algo muy importante: Dios no es cualquier líder que viene y va que comete errores y falla, que nada verdaderamente es de él. Jesús en cambio es tu Rey y como Rey, a Él todo, todo, todo, todo le pertenece. No lo dudes más, déjalo que Él tome control de todo tu ser y permítele a Él hacer lo mejor en ti y para ti, y por ti; esto incluye el permitirle cambiar tus ansiedades, tus miedos y tu Fe toxica en la Fe dada por Él exclusivamente para nosotras Sus hijas. Recuerda siempre quien eres:
“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar.”
Dra. Sarah Barek



Tuesday, September 17, 2019


Protegida Por Dios del Enemigo

“Líbrame de mis enemigos, Dios mío; ponme a salvo en lo alto], lejos de los que se levantan contra mí. - Salmo 59:1

Natalia se apartó bruscamente de la mesa de la sala de descanso y arrugó su bolsa de almuerzo en sus manos. Levantándose, arrojó  su almuerzo a la basura. “Mis compañeros regresaran pronto” pensó ella. Suspirando contemplo esa idea. Ya ellos no la trataban cariñosamente.

Su nuevo trabajo parecía un sueño realidad, por lo menos al principio. Pero luego sus compañeros empezaron a excluirla de sus conversaciones. Cada vez y más a menudo se reían de sus bromas privadamente, pero cuando Natalia intentaba unirse con ellos, la conversación se detenía por completo. Luego existían aquellos rumores.

A poco tiempo de haber sido contratada en su nuevo trabajo, el equipo de Natalia comenzó a especular sobre la administración. Los chismes sobre la vida personal de su jefe descarrilaban la agenda en casi todas las reuniones de planificación.
Natalia no sabía cómo manejarlo, y mucho menos como detenerlo.

¿Alguna vez te has sentido como Natalia? ¿Alguna vez te has sentido entre lo que sabías que era correcto o no, pero querías ser parte del grupo? Quizás repetiste un chisme o pasaste un rumor a otros, solo para ser parte del grupo. Querías que te aceptaran como parte de ellos…

Chismes, mentiras, insinuaciones, rumores. Todas sabemos que son incorrectos. Pero muchas veces, como Natalia, nos sentimos bajo ataque. Anhelamos protección contra la tentación, incluso mientras inventamos excusas para justificar unirnos a ellos. En momentos así, el Espíritu Santo nos recuerda:

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes[a] de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales. - Efesios 6:12

Satanás es verdaderamente nuestro único enemigo. Los seres humanos que nos rodean no lo son. Cuando somos tentados, podemos correr a refugiarnos bajo la sombra de la cruz de Cristo, la cruz donde Jesús luchó contra la tentación y venció el pecado por nosotros. La cruz donde nuestro Salvador aplastó el poder de Satanás, para siempre. Por siempre.

En la cruz, estamos perfectamente protegidos. Nuestro Salvador lucha por nosotros, incluso mientras trabaja en nosotros, transformándonos cada vez más a su propia imagen.

Tu que sabes y has visto el poder de Dios en tu vida, deja que Él te guíe, te encamine y deja ya las cosas que el mundo te pueda ofrecer. De lo contrario, nunca encontraras la verdadera felicidad. Te encontraras con grupos, personas y si, aún amistades cercanas que te desviarán de tu propósito, de tu familia, y destruyen en ti lo que Dios ya te ha prometido. Seamos realistas, ellos no tienen la culpa, pues no conocen a Dios o el Poder de Él, pero tú sí. Entonces también es tu culpa, pues hay un gran refrán que dice: “dime con quién andas y te diré quien eres.”

Entonces, mujer, aprende a escoger tus amistades, tus grupos de trabajo para que estos no te descarrilen de tu propósito, de tus promesas y de tus bendiciones. De lo contrario, te volverás como ellos, y tu victoria se convertirá en un proceso doloroso hasta que tú te des cuenta, que lo que verdaderamente vale es lo que Dios piensa y lo que Él quiere para ti. Si te alejas de personas como estas y te anclas en Él, siempre serás protegida por Dios del enemigo. Como dice - 1 Samuel 15:22 “Es mejor obedecer que lamentar”….¿no lo crees?

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
- Dra. Sarah Barek

www.mujeresunidasinternacional.org

Wednesday, August 28, 2019


SEXO ANTES DEL MATRIMONIO:
QUE HACER CUANDO LA CULPABILIDAD DE INVADE

Mujer, ¿Tuviste relaciones sexuales antes de casarte con tu futuro esposo o con otra persona?

Está estimado que más del 40% de los que profesan ser Cristianos han tenido relaciones sexuales antes del matrimonio, aun después que estos sabían que este comportamiento era una desobediencia al mandato de Dios. Con esta estadística en mente, sería ingenuo de mi parte suponer que la mayoría de las mujeres cristianas esperaran tener relaciones sexuales hasta después de su boda.

Mientras nuestra cultura toma a la ligera los encuentros sexuales fuera del matrimonio, la Biblia es muy clara en cuanto al plan perfecto de Dios para nosotros concerniente el sexo, y el cuidar nosotras del pacto matrimonial.

Convicción vs. Culpa: ¿Cuál es la Diferencia?
Si tienes una relación con Jesús, el Espíritu del Dios vive en tu corazón, ¿no es asombroso?

Jesús "pacto" con nosotras (Apocalipsis 21: 3). Dios nos concede Su Espíritu para transformar nuestros corazones, haciendo que lo que una vez estuvo muerto cobre vida para Cristo. Cuando estas verdaderamente redimida, Dios te guiará con Su Espíritu para ayudarte a recorrer el camino de la obediencia a Su voluntad para tu vida.

De la misma manera que un buen padre guía a sus hijos hacia la obediencia por su propio bien, así también, a través de la convicción, nuestro Padre Celestial nos guía, porque nos ama y nos protege de los esquemas de Satanás para destruir nuestras vidas a través de elecciones pecaminosas. Por lo tanto, sentir convicción es algo bueno porque: la bondad de Dios está destinada a llevarte al arrepentimiento (Romanos 2:4).

La culpa, por otro lado, es ese dedo feo que el enemigo apunta a tu cara y susurra mentiras como:
  • Tu pasado feo y sucio te hace menos ante los ojos de Dios y eso evitara que sirvas al Señor.
  • Si las personas supieran de tu pasado, te rechazarían.
  • Tú eres la única que ha tomado decisiones tan terribles en tu pasado y por eso no sirves para servirle a Dios.

Ahora bien, y por favor, comprende que no estoy hablando de abuso sexual. Si estás luchando con la culpa por cómo alguien se aprovechó sexualmente de ti, no tienes razón para sentir culpa o vergüenza. Si una persona te violó, es la persona que ha pecado, no tú. Pero también sé que hay victoria sobre esos pensamientos, con la ayuda de consejeros bíblicos. Si esta es tu historia, mujer, busca un consejero profesional.

Si eres creyente y luchas con la culpa del pasado por la inmoralidad sexual, te alegrará saber que la Biblia enseña claramente que Jesús está listo y dispuesto a perdonar a quienes no han sido obedientes al plan de Dios para la intimidad sexual.

Por ejemplo, en Juan 8: 7 todas hemos escuchado la historia de cómo Jesús salió en defensa de la mujer adúltera cuando desafió a sus acusadores diciendo: “El que no tiene pecado entre ustedes, que primero le arroje una piedra "

El pecado sexual no es peor que cualquier otro pecado que cometemos. Sin embargo, es un pecado contra nuestros propios cuerpos (1 Corintios 6:18), y el enemigo lo usa para atormentarnos con vergüenza, si no miramos a Aquel que puede limpiarnos por completo.

Si llevas el bagaje de la culpa de las experiencias sexuales antes del matrimonio, es hora de despejar tu corazón y tu mente, y liberarte de la vergüenza.

Las mujeres cristianas a menudo se quedan atrapadas pensando en cómo pecaron sexualmente antes del matrimonio, o se culpan por lo pasado.
Encuentro interesante cómo Satanás seduce a una mujer a pecar en esta área de impureza sexual, luego gira su dedo malvado sobre ella y le dice cuán vergonzosa es por hacerlo. Es más, si el hombre comete este pecado, él es hombre y se le permite. Pero ella es considerada una mujer fácil y sin escrúpulos.
La próxima vez que escuches esos crueles susurros del enemigo, o de aquellos que te tiran piedras, recuerda que no estás sola. Es más, me atrevo a decirte, que muchas veces y aun lo triste del caso, es que muchos que te señalan, tambien lo han hecho o lo está haciendo. No permitas que esos dedos que te apuntan, te hagan más daño. Lo que cuenta es el perdón, la misericordia y lo que Dios piensa de ti.

"No estás luchando contra carne y hueso sino, contra maldad espiritual” (Efesios 6:12). Jesús lavó tus pecados, y Jesús es quien puede darte la victoria sobre esos pensamientos destructivos. Tú te preguntarás: ¿Cómo? En Zacarías 4:6 Dios responde: “No con fuerza, ni con poder, sino con mi espíritu, dice Jehová de los ejércitos.”

Por la fuerza de Dios, a través de la oración y por el poder de la Palabra de Dios, puedes ser liberado de las mentiras de Satanás. Recuerda que el enemigo “vino a matar, robar y destruir.” Juan 10:10.

Ya lo pasado ha pasado, necesitas aprender a perdonarte, perdonar aquellos que te han herido, usado y hasta criticado. Nadie está exento a pecar, o caer. Dios ya te perdono. Ahora bien, si ya cometiste un error, aprende de ese error. Levanta tu cabeza y usa el ejemplo que Jesus nos dejó como lección: Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?”  Ella dijo: “Ninguno, Señor.” Entonces Jesús le dijo: “Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” - Juan 8:10-11.

Recuerda quien eres en Cristo. Levanta tu cabeza, ponte tu corona. Pues,

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
- Dra. Sarah Barek



Wednesday, July 31, 2019

¿Dios, Porque Tu Permites Que Algo Así Me Pase?


1 Reyes 19:3 (a) “Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida…”

Mujer, hay tres filtros de vedad a través de los cuales yo proceso los eventos de mi vida:
1. Dios es bueno.
2. Dios es bueno conmigo.
3. Dios es bueno siendo Dios.

Este es mi punto de partida cuando veo circunstancias maravillosas y dolorosas. Estas verdades me ayudan a considerar las cosas buenas que Dios podría estar haciendo, incluso con realidades que no se sienten del todo bien. Me devuelven a la bondad y misericordia de Dios como el punto de partida para mi continua confianza en Él. Estas verdades siempre me han ayudado a calmar mis miedos fugitivos y emociones caóticas cuando los sentimientos me gritan que yo pregunte: ¿Por qué permites que estas situaciones me sucedan, Dios?

Mujer, yo no te digo que esto sea fácil. Yo también he tenido algunas cosas realmente desgarradoras en mi vida en los últimos años. Desde muy joven, tenía muchas ideas sobre cómo debería o iba a ser mi vida, incluyendo las nociones de lo que un buen Dios permitiría o no permitiría en mi vida.
Dije que confiaba en Dios, pero en realidad, creo que en un momento dado, confié en el plan que yo pensé que Dios debería seguir. Y cuando un día mi vida dio un giro sorprendente lejos de aquellas expectativas, mi alma tembló. Mi paz se evaporó y todo dentro de mí quería correr, esconderse y parar de confiar en ese Dios. ¿Te has sentido tú así alguna vez?

Mujer, pues ni tú, ni yo hemos estamos sola. Esto mismo le paso a Elías in 1 Reyes 19. Es más, si nunca has leído 1 Reyes 18, te recomiendo altamente que lo hagas. Es un capítulo donde vemos que Dios usa a Elías para demostrarle a la nación de Israel, que Él es el único Dios verdadero en una manera milagrosa y poderosa.

Elías debió creerse muy poderoso, viendo a Dios hacer lo que él esperaba que Dios hiciera por él. Y en esencia, Elías se creía grande porque el como "profeta ganó el enfrentamiento en el Monte Carmelo".

Pero que rápidamente pueden cambiar las cosas. Con qué rapidez la confianza absoluta de Elías en Dios se evaporó con una amenaza de muerte de parte de la reina Jezabel. Primera de Reyes 19:3ª nos dice que: “Elías tuvo miedo y corrió por su vida.”

Los eventos que tomaron lugar en 1 de Reyes 18 y luego en 1 de Reyes 19 son espectaculares y edificantes. Espectacular porque podemos ver como el Señor demostraba Su magnífica Supremacía y poder a todo Israel. Edificante porque a pesar de la tremenda demostración del poder de Dios, El Rey Acab y la Reina Jezabel no son derrocados, y Elías termina corriendo por su vida para esconderse.

¿Por qué Elías tenía miedo y estaba desesperado? Pienso que su desesperación provino del mismo lugar conmovedor que mencioné anteriormente - expectativas insatisfechas. Elías probablemente asumió que el reino impío de Acab y Jezabel llegaría a su fin después de la poderosa hazaña del Señor. Sin embargo, ese no fue el resultado, y en ese lugar de expectativa incumplida, el miedo finalmente desmoronó su fe. ¿Te ha pasado lo mismo alguna vez? Pues si eres un ser humano, te lo garantizo.

Aunque Elías experimentó el milagro en el Monte Carmelo, sucumbió al miedo de la persecución.

Elías huye al desierto, lo que muestra y expone una gran verdad de que incluso un gran profeta como Elías, sigue siendo humano y se queda terriblemente corto en términos de fe y afecto por el Señor.

Aun así, el Señor trata amorosamente y con gentileza a Elías - acercándolo con un susurro y dándole instrucciones de qué hacer a continuación.

Dios no arregla las cosas de la manera en que Elías pensaba que deberían arreglarse, pero lo guía.
¿Y no es interesante como el Señor lo lleva de regreso al desierto? (1 Reyes 19:15) Después de todo, a menudo es dónde Dios lleva a Su pueblo para enseñarles Su perspectiva, la cual florece en una fe más profunda al final.

El Señor le da a Elías una segunda oportunidad para enfrentar las mismas luchas antes de correr y esconderse, excepto esta vez, con la perspectiva y la fe correcta.
Esta vez, Elías ve que el plan de Dios es bueno. Y lo mismo es cierto para nosotras. Los planes de Dios no tienen que coincidir con nuestros planes para que sigan siendo buenos.
Mujer, ¿Qué podemos aprender de estos eventos en la vida de Elías?

La perspectiva es la clave para confiar en Dios y a menudo la claridad que necesitamos para ver las cosas desde la perspectiva de Dios ocurre en las experiencias en el desierto que todas deseamos poder evitar.

Quizás los tres filtros que me han ayudado a mí en mí caminar con Cristo cuando las circunstancias las he visto como injustas, irrazonables y dolorosas, van más allá de lo que yo pensé nunca poder soportar. Pero cuando he dejado que Él tome el control de mi vida, de mis sueños, de mis decisiones, de mis anhelos, de mis frustraciones, de mis miedos y de mis derrotas, Él todo lo torna en una victoria nunca imaginada. Él le da propósito y significado a lo que yo quiero lograr y por ende, a mi vida en general.

Mujer, deja que Dios te muestre Su verdad. Deja que Él te manifieste lo bueno, que Él es, lo bueno que es contigo, y que Él es bueno siendo Dios. Y recuerda:

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”

‪Cantares 4:7 - “Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.

-Dra. Sarah Barek
www.mujeresunidasinternacional.org

Monday, May 20, 2019

PRUEBAS Y TRIBULACIONES
-Dra. Sarah Barek

¿Por qué solo a mi me pasan estas cosas?
¿Por qué tengo que pasar por momentos difíciles? ¿Qué he hecho mal?

Santiago 1:2-4
“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.”

¿Alguna de estas frases te resultan familiar? 
-“Todo lo malo se me pega”
-“Siempre me va de mal en pero”
-“todo siempre me pasa a mi”
-“No salgo de una para entrar en otra”

Bueno...... vamos a ver por qué estas cosas pasan. 

Mujer, no tengo que preguntarte si alguna vez te has sentido como una versión ambulante de uno de estos clichés: si eres humana, lo has sentido. Todas lo hemos sentido. Pero la verdad es que, aunque la vida lanza pruebas, también es a menudo una forma por la cual Dios nos acercar más a Él, para que podamos buscarlo y pedirle su ayuda. Para hacernos doblar nuestras rodillas y pedirle ayuda y orientación.

De una forma u otra, es posible que hayas alejado a Dios de tu vida y piensas que Él no es lo suficientemente importante como para orarle. Pues tienes buen trabajo, casa, carro, amistades, etc. Pero las cosas siempre te salen mal.

Muchas de nosotras pensamos que somos autosuficientes y tenemos todo bajo control, pensamos que todo está bien, por eso decimos: no necesito orar. Pensamos que no tenemos necesidad de buscar ayuda y la guía de Dios y menos ir a la iglesia. 

Algunas personas incluso culpan a los pastores, porque ellos no "están a la altura de la perfección que ellos esperan” culpan a la iglesia. Seamos realistas, somos número uno en buscar excusas. No es culpa de Dios. Se llama naturaleza pecaminosa. Y por último es nuestra propia culpa por las decisiones erróneas que hemos cometido. 

Pues, ¿sabes que? Nadie es perfecto, por eso la Palabra de Dios nos recuerda que “todos fuimos destituidos de la gloria de Dios”  
-Romanos 3:23y es por eso que necesitamos la ayuda de Cristo todos los días. 

Sin embargo, la verdad es que mientras busquemos algo o alguien a quien culpar, el enemigo continuará acosando nuestras vidas porque ese es su trabajo. No se trata de buscar culpar a alguien o a una circunstancia, sino de buscar la ayuda de Dios sin importar nada. Confiar en Él incluso cuando nuestra fe es débil. Es precisamente en ese momento que Él te levantará. 

Mateo 7:7nos dice:
“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.”

Entonces mujer, todo se trata de nuestro caminar en Cristo. Cuántas veces te caigas, Dios te puede ayudar a levantar, incluso levantarte más fuerte que antes, pero eso es solo si tú se lo permites.

Hebreos 4:16nos dice que:
“acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

Así que mis palabras finales son las siguientes: Mujer, déjale todo a Dios. Deja de tratar de resolver las cosas por tu cuenta y pídele a Dios que intervenga en tu vida, tú matrimonio, tus finanzas, tú trabajo y en cada área de tu caminar diario.

Yo también he tenido altas y bajas, pruebas, tribulaciones, pero mis ojos siempre han estado fijos en Él, en Su misericordia y amor. He confiado en Él incluso en las situaciones más oscuras de mi vida y he encontrado que por eso he salido victoriosa de cada una de ellas. 

Sin embargo, si abrazamos la realidad de dichos sufrimiento en nuestras vidas, podemos aprender sobre nosotras mismas, lo fuertes que somos realmente, y lo maravilloso que es realmente Dios y la Gloria de Dios brillará a través de nosotras.

Así que deja de preguntarte a ti misma o a tus circunstancias de ¿Por qué siempre me pasan estas cosas a mi? ¿Por qué tengo que pasar por momentos difíciles? ¿Qué he hecho mal? y tómate un momento para reflexionar sobre las diversas pruebas que Dios te ha permitido vivir, a través de todas estas circunstancias y cómo Él usó cada una de ellas, el té ha hecho más fuerte y te ha acercarte más a Él. Órale y pídele que intervenga y te ayude.

Él, sin duda, lo hará porque te ama incondicionalmente.

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
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Thursday, March 28, 2019

“La Belleza Que Envuelve a Una Mujer de Dios”

Una mujer cristiana tiene la oportunidad de ser una de las más influyentes en la tierra. La sorprendente belleza de su espíritu puede ganar el alma de su incrédulo esposo y de sus hijos. Su adhesión al diseño de Dios en el matrimonio puede proclamar la gloria del evangelio. Su fe y el conocimiento de la palabra de Dios pueden extenderse a sus esferas de ministerio.

Sin embargo, si una mujer no conoce a su Dios y Su Palabra, y si no se aferra a Sus preciosas promesas, comienza a parecerse a Eva, la madre de su carne. Su corazón puede ser fácilmente engañado por la astucia del enemigo, y sus afectos pueden ser desviados.
Las que hemos confiado en Cristo, no solo somos descendientes de Eva, sino que ahora somos descendientes de Sara, la mujer libre (Gálatas 4:31). Somos hijas de promesa y ya no estamos atadas a la naturaleza de Eva. 

En 1 Pedro 3: 1–6 y Hebreos 11: 11–12, recibimos la recomendación de la fe de Sara, y se nos señala su vida como un ejemplo de la condición de mujer bíblica. Al imitar la fe de Sara, podemos aprovechar nuestro género y dones únicos que Dios nos ha dado para glorificar a nuestro Dios y avanzar en su reino.

1. Una Mujer de Dios - Espera en Dios
1 Pedro 3:5 - “Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo.”
Precioso a los ojos del Señor es el corazón de una mujer llena de una esperanza profunda y duradera en su Dios. Este es el fundamento de todo lo que Dios la ha llamado a ser. Sarah esperó en Dios y ella "lo consideró fiel a quien había prometido" (Hebreos 11:11). Las mujeres nunca debemos abandonar la búsqueda de Dios a través de su palabra.

A medida que damos a luz a familias y nos envolvemos en el ministerio, muchas de nosotras deseamos atender diligentemente a quienes están a nuestro cuidado. Sin embargo, a menudo estamos tan vacías porque nuestro suministro espiritual se ha secado. No nos queda nada que valga la pena compartir con las almas necesitadas, por no hablar de nuestras propias almas. Una mujer que espera en Dios conoce bien el carácter del que nos dio la Promesa y los detalles de lo prometido. Ella pasa tiempo con Él en Su Palabra y en oración, y ella cree en Su evangelio y encuentra refugio en Su nombre.

2. Ella Descansa en Dios
1 Pedro 3:4 - Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios.

Matthew Henry describe a la Mujer como un espíritu gentil y manso como "la sumisión silenciosa del alma a la "providencia" de Dios con respecto a nosotras". Una mujer que conoce a su Dios, pondrá su esperanza en Dios y descansará en Él. Ella confía, no flaquea y no lucha contra el Dios que es su refugio y que determina sus circunstancias.
En lugar de preocuparse, una mujer dócil y tranquila confía en el Señor. Ella se deleita en Él, comprometiéndose con Él y confiando en Él. Ella se deleita en Su abundante paz. 

Confiando en que Dios es quien dice que es, ella se mantiene quieta delante de Él y lo espera pacientemente. Ella no busca justificarse y vengarse por los males que se le han hecho, porque su torre fuerte y refugio es el nombre del Señor en quien ella espera y confia. Ella espera al Señor (Salmo 37: 7, 9, 34).

3. Ella Se Somete a Su Marido
1 Pedro 3: 5-6 - “Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo. Tal es el caso de Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. Ustedes son hijas de ella si hacen el bien y viven sin ningún temor.”

Un desbordamiento de la esperanza y el descanso de una esposa en Dios es la sumisión a su esposo. Sara se sometió a Abraham porque ella confiaba y obedecía a Dios. Su sumisión a su esposo no se debió a su dependencia de Abraham. Más bien, sus ojos estaban fijos en un Dios confiable que era digno de su sumisión. Cuando una mujer se niega a obedecer el mandato de Dios de someterse a su esposo, ella sigue los pasos de Eva, la madre de su carne. Esto confunde el evangelio que Dios diseñó para ser exhibido a través de su matrimonio.

Pero una mujer que descansa en Dios y se somete a la jefatura del Señor Jesús imitará el ejemplo de Sara, que llamó a su esposo "señor" (un reconocimiento de autoridad, no de adoración). Si bien hay explicaciones bíblicas importantes sobre cómo se ve la sumisión (y cómo no lo es) y cómo una esposa debe respetar y obedecer a su esposo, una hija de Sarah entiende el secreto detrás de la sumisión a su esposo: Su esperanza está en Dios.

4. Ella Es Valiente
1 Pedro 3:6 - “como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.”
Una mujer que espera en Dios no tiene miedo, porque conoce a su Dios. Ella no teme el camino que su Dios la ha llamado a caminar. Ella no le teme a la enfermedad. Ella no le teme al futuro. No le teme a la muerte, ni a los valles obscuros. Ella le confía a Dios sus hijos, su matrimonio y su ministerio. Ella avanza el reino a través de la intrépida sumisión al diseño de Dios para la feminidad, el matrimonio, la maternidad y el ministerio, porque ella sabe su identidad en Dios.

Aunque ella tropiece como Sarah y se ría con incredulidad ante las promesas de su Dios, Él convertirá su risa en una de confianza en su Salvador y una alegre esperanza en Su palabra. Por la fe, ella se ríe, porque ella pone su  mirada en esa ciudad duradera, la celestial. Por la fe, ella se une a las tantas mujeres santas que lo consideraban fiel a quien les había prometido. Ella es una mujer de la que este mundo no es digno,  ella no se avergüenza de ser llamada hija de Dios. Ella es Una Mujer de Dios.

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
- Dra. Sarah Barek