Wednesday, July 31, 2019

¿Dios, Porque Tu Permites Que Algo Así Me Pase?


1 Reyes 19:3 (a) “Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida…”

Mujer, hay tres filtros de vedad a través de los cuales yo proceso los eventos de mi vida:
1. Dios es bueno.
2. Dios es bueno conmigo.
3. Dios es bueno siendo Dios.

Este es mi punto de partida cuando veo circunstancias maravillosas y dolorosas. Estas verdades me ayudan a considerar las cosas buenas que Dios podría estar haciendo, incluso con realidades que no se sienten del todo bien. Me devuelven a la bondad y misericordia de Dios como el punto de partida para mi continua confianza en Él. Estas verdades siempre me han ayudado a calmar mis miedos fugitivos y emociones caóticas cuando los sentimientos me gritan que yo pregunte: ¿Por qué permites que estas situaciones me sucedan, Dios?

Mujer, yo no te digo que esto sea fácil. Yo también he tenido algunas cosas realmente desgarradoras en mi vida en los últimos años. Desde muy joven, tenía muchas ideas sobre cómo debería o iba a ser mi vida, incluyendo las nociones de lo que un buen Dios permitiría o no permitiría en mi vida.
Dije que confiaba en Dios, pero en realidad, creo que en un momento dado, confié en el plan que yo pensé que Dios debería seguir. Y cuando un día mi vida dio un giro sorprendente lejos de aquellas expectativas, mi alma tembló. Mi paz se evaporó y todo dentro de mí quería correr, esconderse y parar de confiar en ese Dios. ¿Te has sentido tú así alguna vez?

Mujer, pues ni tú, ni yo hemos estamos sola. Esto mismo le paso a Elías in 1 Reyes 19. Es más, si nunca has leído 1 Reyes 18, te recomiendo altamente que lo hagas. Es un capítulo donde vemos que Dios usa a Elías para demostrarle a la nación de Israel, que Él es el único Dios verdadero en una manera milagrosa y poderosa.

Elías debió creerse muy poderoso, viendo a Dios hacer lo que él esperaba que Dios hiciera por él. Y en esencia, Elías se creía grande porque el como "profeta ganó el enfrentamiento en el Monte Carmelo".

Pero que rápidamente pueden cambiar las cosas. Con qué rapidez la confianza absoluta de Elías en Dios se evaporó con una amenaza de muerte de parte de la reina Jezabel. Primera de Reyes 19:3ª nos dice que: “Elías tuvo miedo y corrió por su vida.”

Los eventos que tomaron lugar en 1 de Reyes 18 y luego en 1 de Reyes 19 son espectaculares y edificantes. Espectacular porque podemos ver como el Señor demostraba Su magnífica Supremacía y poder a todo Israel. Edificante porque a pesar de la tremenda demostración del poder de Dios, El Rey Acab y la Reina Jezabel no son derrocados, y Elías termina corriendo por su vida para esconderse.

¿Por qué Elías tenía miedo y estaba desesperado? Pienso que su desesperación provino del mismo lugar conmovedor que mencioné anteriormente - expectativas insatisfechas. Elías probablemente asumió que el reino impío de Acab y Jezabel llegaría a su fin después de la poderosa hazaña del Señor. Sin embargo, ese no fue el resultado, y en ese lugar de expectativa incumplida, el miedo finalmente desmoronó su fe. ¿Te ha pasado lo mismo alguna vez? Pues si eres un ser humano, te lo garantizo.

Aunque Elías experimentó el milagro en el Monte Carmelo, sucumbió al miedo de la persecución.

Elías huye al desierto, lo que muestra y expone una gran verdad de que incluso un gran profeta como Elías, sigue siendo humano y se queda terriblemente corto en términos de fe y afecto por el Señor.

Aun así, el Señor trata amorosamente y con gentileza a Elías - acercándolo con un susurro y dándole instrucciones de qué hacer a continuación.

Dios no arregla las cosas de la manera en que Elías pensaba que deberían arreglarse, pero lo guía.
¿Y no es interesante como el Señor lo lleva de regreso al desierto? (1 Reyes 19:15) Después de todo, a menudo es dónde Dios lleva a Su pueblo para enseñarles Su perspectiva, la cual florece en una fe más profunda al final.

El Señor le da a Elías una segunda oportunidad para enfrentar las mismas luchas antes de correr y esconderse, excepto esta vez, con la perspectiva y la fe correcta.
Esta vez, Elías ve que el plan de Dios es bueno. Y lo mismo es cierto para nosotras. Los planes de Dios no tienen que coincidir con nuestros planes para que sigan siendo buenos.
Mujer, ¿Qué podemos aprender de estos eventos en la vida de Elías?

La perspectiva es la clave para confiar en Dios y a menudo la claridad que necesitamos para ver las cosas desde la perspectiva de Dios ocurre en las experiencias en el desierto que todas deseamos poder evitar.

Quizás los tres filtros que me han ayudado a mí en mí caminar con Cristo cuando las circunstancias las he visto como injustas, irrazonables y dolorosas, van más allá de lo que yo pensé nunca poder soportar. Pero cuando he dejado que Él tome el control de mi vida, de mis sueños, de mis decisiones, de mis anhelos, de mis frustraciones, de mis miedos y de mis derrotas, Él todo lo torna en una victoria nunca imaginada. Él le da propósito y significado a lo que yo quiero lograr y por ende, a mi vida en general.

Mujer, deja que Dios te muestre Su verdad. Deja que Él te manifieste lo bueno, que Él es, lo bueno que es contigo, y que Él es bueno siendo Dios. Y recuerda:

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”

‪Cantares 4:7 - “Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.

-Dra. Sarah Barek
www.mujeresunidasinternacional.org

Monday, May 20, 2019

PRUEBAS Y TRIBULACIONES
-Dra. Sarah Barek

¿Por qué solo a mi me pasan estas cosas?
¿Por qué tengo que pasar por momentos difíciles? ¿Qué he hecho mal?

Santiago 1:2-4
“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.”

¿Alguna de estas frases te resultan familiar? 
-“Todo lo malo se me pega”
-“Siempre me va de mal en pero”
-“todo siempre me pasa a mi”
-“No salgo de una para entrar en otra”

Bueno...... vamos a ver por qué estas cosas pasan. 

Mujer, no tengo que preguntarte si alguna vez te has sentido como una versión ambulante de uno de estos clichés: si eres humana, lo has sentido. Todas lo hemos sentido. Pero la verdad es que, aunque la vida lanza pruebas, también es a menudo una forma por la cual Dios nos acercar más a Él, para que podamos buscarlo y pedirle su ayuda. Para hacernos doblar nuestras rodillas y pedirle ayuda y orientación.

De una forma u otra, es posible que hayas alejado a Dios de tu vida y piensas que Él no es lo suficientemente importante como para orarle. Pues tienes buen trabajo, casa, carro, amistades, etc. Pero las cosas siempre te salen mal.

Muchas de nosotras pensamos que somos autosuficientes y tenemos todo bajo control, pensamos que todo está bien, por eso decimos: no necesito orar. Pensamos que no tenemos necesidad de buscar ayuda y la guía de Dios y menos ir a la iglesia. 

Algunas personas incluso culpan a los pastores, porque ellos no "están a la altura de la perfección que ellos esperan” culpan a la iglesia. Seamos realistas, somos número uno en buscar excusas. No es culpa de Dios. Se llama naturaleza pecaminosa. Y por último es nuestra propia culpa por las decisiones erróneas que hemos cometido. 

Pues, ¿sabes que? Nadie es perfecto, por eso la Palabra de Dios nos recuerda que “todos fuimos destituidos de la gloria de Dios”  
-Romanos 3:23y es por eso que necesitamos la ayuda de Cristo todos los días. 

Sin embargo, la verdad es que mientras busquemos algo o alguien a quien culpar, el enemigo continuará acosando nuestras vidas porque ese es su trabajo. No se trata de buscar culpar a alguien o a una circunstancia, sino de buscar la ayuda de Dios sin importar nada. Confiar en Él incluso cuando nuestra fe es débil. Es precisamente en ese momento que Él te levantará. 

Mateo 7:7nos dice:
“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.”

Entonces mujer, todo se trata de nuestro caminar en Cristo. Cuántas veces te caigas, Dios te puede ayudar a levantar, incluso levantarte más fuerte que antes, pero eso es solo si tú se lo permites.

Hebreos 4:16nos dice que:
“acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

Así que mis palabras finales son las siguientes: Mujer, déjale todo a Dios. Deja de tratar de resolver las cosas por tu cuenta y pídele a Dios que intervenga en tu vida, tú matrimonio, tus finanzas, tú trabajo y en cada área de tu caminar diario.

Yo también he tenido altas y bajas, pruebas, tribulaciones, pero mis ojos siempre han estado fijos en Él, en Su misericordia y amor. He confiado en Él incluso en las situaciones más oscuras de mi vida y he encontrado que por eso he salido victoriosa de cada una de ellas. 

Sin embargo, si abrazamos la realidad de dichos sufrimiento en nuestras vidas, podemos aprender sobre nosotras mismas, lo fuertes que somos realmente, y lo maravilloso que es realmente Dios y la Gloria de Dios brillará a través de nosotras.

Así que deja de preguntarte a ti misma o a tus circunstancias de ¿Por qué siempre me pasan estas cosas a mi? ¿Por qué tengo que pasar por momentos difíciles? ¿Qué he hecho mal? y tómate un momento para reflexionar sobre las diversas pruebas que Dios te ha permitido vivir, a través de todas estas circunstancias y cómo Él usó cada una de ellas, el té ha hecho más fuerte y te ha acercarte más a Él. Órale y pídele que intervenga y te ayude.

Él, sin duda, lo hará porque te ama incondicionalmente.

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
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Thursday, March 28, 2019

“La Belleza Que Envuelve a Una Mujer de Dios”

Una mujer cristiana tiene la oportunidad de ser una de las más influyentes en la tierra. La sorprendente belleza de su espíritu puede ganar el alma de su incrédulo esposo y de sus hijos. Su adhesión al diseño de Dios en el matrimonio puede proclamar la gloria del evangelio. Su fe y el conocimiento de la palabra de Dios pueden extenderse a sus esferas de ministerio.

Sin embargo, si una mujer no conoce a su Dios y Su Palabra, y si no se aferra a Sus preciosas promesas, comienza a parecerse a Eva, la madre de su carne. Su corazón puede ser fácilmente engañado por la astucia del enemigo, y sus afectos pueden ser desviados.
Las que hemos confiado en Cristo, no solo somos descendientes de Eva, sino que ahora somos descendientes de Sara, la mujer libre (Gálatas 4:31). Somos hijas de promesa y ya no estamos atadas a la naturaleza de Eva. 

En 1 Pedro 3: 1–6 y Hebreos 11: 11–12, recibimos la recomendación de la fe de Sara, y se nos señala su vida como un ejemplo de la condición de mujer bíblica. Al imitar la fe de Sara, podemos aprovechar nuestro género y dones únicos que Dios nos ha dado para glorificar a nuestro Dios y avanzar en su reino.

1. Una Mujer de Dios - Espera en Dios
1 Pedro 3:5 - “Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo.”
Precioso a los ojos del Señor es el corazón de una mujer llena de una esperanza profunda y duradera en su Dios. Este es el fundamento de todo lo que Dios la ha llamado a ser. Sarah esperó en Dios y ella "lo consideró fiel a quien había prometido" (Hebreos 11:11). Las mujeres nunca debemos abandonar la búsqueda de Dios a través de su palabra.

A medida que damos a luz a familias y nos envolvemos en el ministerio, muchas de nosotras deseamos atender diligentemente a quienes están a nuestro cuidado. Sin embargo, a menudo estamos tan vacías porque nuestro suministro espiritual se ha secado. No nos queda nada que valga la pena compartir con las almas necesitadas, por no hablar de nuestras propias almas. Una mujer que espera en Dios conoce bien el carácter del que nos dio la Promesa y los detalles de lo prometido. Ella pasa tiempo con Él en Su Palabra y en oración, y ella cree en Su evangelio y encuentra refugio en Su nombre.

2. Ella Descansa en Dios
1 Pedro 3:4 - Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios.

Matthew Henry describe a la Mujer como un espíritu gentil y manso como "la sumisión silenciosa del alma a la "providencia" de Dios con respecto a nosotras". Una mujer que conoce a su Dios, pondrá su esperanza en Dios y descansará en Él. Ella confía, no flaquea y no lucha contra el Dios que es su refugio y que determina sus circunstancias.
En lugar de preocuparse, una mujer dócil y tranquila confía en el Señor. Ella se deleita en Él, comprometiéndose con Él y confiando en Él. Ella se deleita en Su abundante paz. 

Confiando en que Dios es quien dice que es, ella se mantiene quieta delante de Él y lo espera pacientemente. Ella no busca justificarse y vengarse por los males que se le han hecho, porque su torre fuerte y refugio es el nombre del Señor en quien ella espera y confia. Ella espera al Señor (Salmo 37: 7, 9, 34).

3. Ella Se Somete a Su Marido
1 Pedro 3: 5-6 - “Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo. Tal es el caso de Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. Ustedes son hijas de ella si hacen el bien y viven sin ningún temor.”

Un desbordamiento de la esperanza y el descanso de una esposa en Dios es la sumisión a su esposo. Sara se sometió a Abraham porque ella confiaba y obedecía a Dios. Su sumisión a su esposo no se debió a su dependencia de Abraham. Más bien, sus ojos estaban fijos en un Dios confiable que era digno de su sumisión. Cuando una mujer se niega a obedecer el mandato de Dios de someterse a su esposo, ella sigue los pasos de Eva, la madre de su carne. Esto confunde el evangelio que Dios diseñó para ser exhibido a través de su matrimonio.

Pero una mujer que descansa en Dios y se somete a la jefatura del Señor Jesús imitará el ejemplo de Sara, que llamó a su esposo "señor" (un reconocimiento de autoridad, no de adoración). Si bien hay explicaciones bíblicas importantes sobre cómo se ve la sumisión (y cómo no lo es) y cómo una esposa debe respetar y obedecer a su esposo, una hija de Sarah entiende el secreto detrás de la sumisión a su esposo: Su esperanza está en Dios.

4. Ella Es Valiente
1 Pedro 3:6 - “como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.”
Una mujer que espera en Dios no tiene miedo, porque conoce a su Dios. Ella no teme el camino que su Dios la ha llamado a caminar. Ella no le teme a la enfermedad. Ella no le teme al futuro. No le teme a la muerte, ni a los valles obscuros. Ella le confía a Dios sus hijos, su matrimonio y su ministerio. Ella avanza el reino a través de la intrépida sumisión al diseño de Dios para la feminidad, el matrimonio, la maternidad y el ministerio, porque ella sabe su identidad en Dios.

Aunque ella tropiece como Sarah y se ría con incredulidad ante las promesas de su Dios, Él convertirá su risa en una de confianza en su Salvador y una alegre esperanza en Su palabra. Por la fe, ella se ríe, porque ella pone su  mirada en esa ciudad duradera, la celestial. Por la fe, ella se une a las tantas mujeres santas que lo consideraban fiel a quien les había prometido. Ella es una mujer de la que este mundo no es digno,  ella no se avergüenza de ser llamada hija de Dios. Ella es Una Mujer de Dios.

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
- Dra. Sarah Barek

Tuesday, January 1, 2019


“Mujer, Eres Princesa y Guerrera - Sin Miedo y Sin Temor”
  
Mujer, tú eres una Princesa y Guerrera. Eres hija adoptiva del Rey del Universo y hecha en la misma imagen de Dios mismo. Es posible que te veas cómo Princesa, pero ¿te ves tu como Guerrera?

¿Sabías tú, que en tu diseño tienes las características de una Guerrera?
Pues sí, ¡eso es absolutamente cierto!

El ser Guerrera es parte del diseño de Dios en nosotras. Dios nos diseñó para ser poderosas guerreras. Nos diseñó para pelear por lo que creemos y queremos.

La palabra “guerrear” es usada para referirse en el término de poder militar y o de la fuerza de una persona específica durante el combate; es de esa manera como el mismo Dios pelea o guerrea para protegernos.

Estas no son palabras o descripciones que muestran debilidad o de pertenecer en un segundo lugar. La supervivencia y la salvación dependen de un guerrero o de un soldado.

Nosotras no estamos equipadas para hacer el trabajo de Dios, pero Él nos da Su fortaleza y Su poder. “Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.” - Filipenses 4:13.

Dios te equipará con Su armadura, Su Fortaleza y Su Poder para que puedas guerrear y enfrentar cualquier situación que venga contra ti.

En Efesios 6:11, el Apóstol Pablo nos dice: “Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.” Dios nunca te dejará peleando sola. El Señor irá delante de ti; El estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes.” - Deuteronomio 31:8.

Es por eso que tú, Su hija, Su Princesa, también eres Guerrera y Él no solo te equipa pero te acompaña para que pelees la gran batalla y obtengas siempre la victoria.

Mujer, tú eres Su hija, Su Princesas Su Guerrera. Fuiste escogida desde el vientre de tu madre para servirle a Él. No dudes, no temas, pues Él está contigo y va dónde tú vayas. Toma tu corona y póntela. Toma tu espada y pelea. Fuiste hecha en Su imagen y diseñada para defender tu Fe, tu familia, y tu vida.

¡Vive tu vida como Él te diseño, como Princesa y Guerrera. Sin miedo, sin temor y con agallas, pues eres hija del Gran Rey!

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
- Dra. Sarah Barek


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Monday, December 31, 2018

“EN TIEMPOS DIFÍCILES, SIEMPRE PUEDES CONFIAR EN DIOS” 

Cuando la vida se complica, es muy fácil para nosotras el estresarnos, sentirnos disgustadas o amargadas. Especialmente cuando se nos complica todo y la vida toma un giro que nosotras no esperábamos - un noviazgo roto, la pérdida de un hijo o de un esposo, la diagnosis de cáncer, la pérdida de un sueño.
Estas situaciones nos pasan a todas diariamente. 

Pero yo he aprendido que en muchas de estas situaciones, Dios nos quiere moldear, refinar y transformar en algo más grande. Quiere que veamos un lado de sí mismo que aún no hemos visto y quiere que otros vean las cosas grandiosas que Él hará en nuestras vidas cuando confiamos en Él para dirigir todas estas situaciones. 

Entonces porqué no responder de la manera que Él desea para poder salir de los problemas, ¿no crees?

Yo he llegado a la siguiente conclusión y quiero compartirla contigo:
A través de los años me he dado cuenta de que hay muchas razones para confiar en Dios cuando la vida nos reta. La alternativa a la confianza es el estrés. Y el estrés mata, literalmente. Entonces te exhorto a que salves tu salud, pasa la prueba y por favor créele a Dios en medio de cualquier situación, aún en las más difíciles y dolorosas.

Hoy te comparto 7 razones para que confíes  en Dios en medio de tus problemas y tristezas.

  1. Dios es más compasivo de lo tú piensas.

El Salmo 56:8 nos dice que Dios no solo ve nuestras lágrimas, sino que las recibe. Eso significa mi dolor y el tuyo es más precioso para él de lo que podemos imaginar.

   2. Tu situación no ha tomado a Dios por sorpresa. El hecho de que tu situación te haya tomado desprevenida, no significa que Dios está ajeno a tu dolor. El Salmo 139 nos dice que Dios está familiarizado con todos nuestros caminos: dónde hemos estado, qué estamos haciendo ahora y hacia dónde vamos. La verdadera fe es la seguridad de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 12: 1). Por lo tanto, ejerza la fe verdadera al estar segura y convencida de que Dios está en control absoluto.

    3. Dios es mucho más capaz de manejar tu vida que tú. Muchas veces nosotras creemos que tenemos la mejor solución a los problemas. Es más, muchas veces creemos que tenemos la mejor solución a nuestros problemas. De hecho, en ocasiones nos encontramos sugiriéndole a Dios lo que debería Él hacer para asistirnos en nuestra situación; pero Isaías 55:8-9 nos asegura 
que sus caminos son más altos que nuestros caminos. Su método y su tiempo en cómo Èl elige hacer las cosas es mucho mejor que el nuestro. El es Dios, y no nosotras. Por lo que todo se lo debemos entregar a Él. Él lo puede manejar.

    4. Dios puede en cualquier momento arreglar o limpiar nuestros problemas. Por lo que te sugiero que esperes en Él. Todo en Su tiempo sale mejor. Es más, Su deseo es que aprendas y madures de cada proceso.

Romanos 8:28 nos asegura que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a Su propósito son llamados.” Pero el próximo versículo nos muestra como Dios torna las situaciones a nuestro favor: “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos.”

Eso es específicamente lo que Dios quiere, que seamos más como Su Hijo, por medio de nuestras pruebas. Seamos abiertas a Sus enseñanzas. Seamos abiertas a lo que Él quiere que aprendamos. Seamos moldeables. 

Mujer, tú y tu corazón pueden que sean la razón por la cual Dios todavía no ha terminado contigo o haya arreglado tu situación. 

    5. Dios es incapaz de mal interpretar, mal manejar o de cometer errores. 

Deuteronomio 32:4 dice “El es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto.”

Eso significa que Dios nunca hace las cosas mal. Nunca. En cambio tu o yo mujer, somos capaces de no sólo cometer errores, pero de aún enredar más las cosas. Para de tratar de arreglar las situaciones a tu manera y deja que Él haga y te muestre Su milagro; tu milagro.

    6. A menudo estamos buscando una cierta resolución, antes de que consideremos nuestro problema resuelto. Pero Dios mira a los detalles de nuestras intenciones y nuestros corazones. 

Mujer, es posible que el problema aún exista porque está trabajando en algo dentro de ti en este momento, y luego se encargará de la situación exterior.

    7. Una situación desordenada es una de las formas principales en que Dios despierta nuestra necesidad de Él, aumenta nuestra dependencia de Él, modela nuestro carácter y nos acerca más a Sí mismo.

La vida consiste de desórdenes. Muchas veces no surgen porque tu haz hecho nada incorrecto. A menudo, Él lo permite porque quiere llevarnos a una dependencia más profunda de Él y mostrarnos una nueva faceta de Sí mismo.

Esas son las cosas que hacen que nuestro desorden sea significativo: nos acercan más a nuestro Salvador.

Me encanta cómo Santiago 1: 2-3 nos dice que "lo consideremos todo un gozo" cuando nos encontramos con varias pruebas, saber que la prueba de nuestra fe produce resistencia. "Y que la resistencia tenga su resultado perfecto, para que puedas ser perfecta y completa, sin faltar en nada" (versículo 4).

Mujer, tú siempre puedes confiar en Dios. Aprende a depender de Él durante toda situación en tu vida y aún más en tiempos difíciles y de desorden. 

Es precisamente ahí, dónde sin duda alguna, encontrarás el verdadero amor, la paz, la confianza, el perdón, y una tranquilidad que sobre pasa todo entendimiento. 

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
  • Dra. Sarah Barek


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Monday, September 17, 2018


La  Armadura de Dios Para La Mujer
La vida da muchas vueltas y diariamente toda persona pasa por situaciones o peridos dificiles. No porque seamos cristianas, vamos a dejar de pasar dificultades o seremos ya perfectas. No. Es más, el Apóstol Pablo lo expreso más de una vez en varias de sus cartas, y el mensaje siempre fue el mismo - que en la vida tendremos aflicciones: 2 Corintios 4:17;  1 Tesalonicenses 3:3; y una de las que más me gusta es: Romanos 8: 35-39 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Si has sido cristiana o has visitado la iglesia, indudablemente has escuchado o leído en la Biblia acerca de "ponerse toda la armadura de Dios" en Efesios 6: 10-18. Por eso es importante explorar cada faceta de lo que la “armadura” y lo que significa para nosotras como mujeres cristianas.

Ø  El Cinturón de la Verdad

Ø  La Coraza de Justicia

Ø  El Evangelio (zapatos) de la Paz

Ø  El escudo de la Fe

Ø  El Yelmo de la Salvación y

Ø  La Espada del Espíritu

Si eres un ser vivo que respira, estoy más que segura, que tu tambien has pasado o pasarás tribulaciones, situaciones o experimentaras guerra espiritual o hasta quizás enfrentarás algún dardo del enemigo en algún momento de tu vida.  Satanás se ha comprometido en tratar de evitar que vivamos para Dios o que como hijas del Gran Rey seamos felices. Lo único que el enemigo busca es impedir que cumplamos el propósito y el plan que Dios tiene para cada una de nosotras.

Y aquí les comparto la respuesta perfecta. Dios no solo ha delineado un plan detallado para nuestras vidas, sino que nos ha dado las herramientas exactas para lograrlo y para poder detener a Satanás en sus manipulaciones.

Entonces, ¿cuáles son esas herramientas? Las herramientas se encuentran en la armadura de Dios como se describe en Efesios 6.

Cuando nos ponemos la armadura completa de Dios, estamos listas para la batalla y podemos oponernos a cualquier enemigo que intente interponerse en nuestro camino para lograr la voluntad de Dios para nosotros, y esto incluye al mismo Satanás.

Estudiemos cada una de estas armaduras de batalla y veamos cómo nos las podemos poner cada día.

El Cinturón de la Verdad

Esta es la integridad del creyente. En tiempos bíblicos, un soldado llevaba una faja de cuero o cinturón (¡ay!) El guerrero o soldado lo usaba alrededor de su cintura para proteger su "equipo personal" y para llevar sus armas; incluyendo su espada. El cinturón también se usaba para mantener su túnica en su lugar. En armadura cristiana, representa nuestra integridad, que es lo que nos mantiene unidos, y cuida de nuestra fe. Sin integridad en todo lo que haces, sean (las cosas grandes o las cosas pequeñas), perderás tu batalla contra el mal.
Puedes que vayas a la iglesia a menudo, pero si no tratas a los demás con amor y respeto, pregunta: ¿estás viviendo una vida de integridad?

Si extiende tus manos a los necesitados, pero mientes cuando abres la boca, ¿eso es vivir con integridad?
Imita al Señor, habla en verdad y usa la Biblia como ejemplo. 1 Corintios 11:1 nos enseña Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.”

La Coraza de Justicia

Esta es la pureza y la justicia del cristiano. La coraza de un soldado se usaba para cubrir su corazón y sus órganos vitales. Para el soldado cristiano, la coraza de justicia se usa para proteger nuestra pureza y nuestra justicia. Satanás quiere que seamos impuros. Él se deleita en tentarlo con las inmoralidades del corazón y en nuestra actitud. El busca grietas en nuestra armadura. Mantente alerta y no se le des entrada.
Además de esto, él quiere que seas jactanciosa y orgullosa. Es fuerte lo que te voy a compartir, pero tú vas a la iglesia dos y tres veces por semana, trabajas y sirves en una docena de ministerios, ayudas al menesteroso, y hasta diezmas; pero sabes ¿qué? La gloria no es tuya, la gloria es de Dios. No presumas de ti, de lo que tú haces. Presume de Dios y de quien Él es y lo que Él hace. Dios te creo y te dio tus dones. Tú no te creaste. Tú no te distes tus dones y talentos. Así que nunca le robes a Él Su gloria! Pues es muy simple, sin Él, tú no eres nada. Lo que eres, y todo lo que haces, es por Él y para Él. Ya es tiempo que lo reconozcas.

Al ponerte la coraza como parte de la armadura de Dios, esta te guardará del orgullo, de la vanidad y de cualquier dardo egocéntrico. Él sabe que tan maravilloso es Su trabajo.
La Armadura de Dios - Ponte el Evangelio de la Paz (Zapatos de la Paz)
Esta es la paz en el corazón y la mente de los creyentes. El soldado en la época del Apóstol  Pablo usaba zapatos con clavos (muy parecido a las puntas de metal en los tacos de fútbol).

Los clavos impedían que se resbalaran y les daba la seguridad cuando ellos marchaban o peleaban. Dios nos da paz a través de Él y en Él. Satanás quiere robarte de tu paz y pisotear tu tranquilidad. Lo hace poniendo dudas en tu mente o desalentándote. Él también trata de arrojar obstáculos en tu camino para impedir el propósito por el cual Dios te ha creado.
Si encuentras piedras en tu camino, haciendo que tropieces en tu caminar con Dios, tú sabes muy bien que fueron arrojadas por el diablo para causarte un tropiezo. Se inteligente y no caigas, patea esas piedras de tu camino confiando que tienes la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” -Filipenses 4:7.

La Armadura de Dios: Ponte el Escudo de la Fe
Esto es auto explicativo. Esta es nuestra fe en nuestro Creador.  El escudo del soldado romano era bastante grande, aproximadamente de dos pies por cuatro pies y estaba hecho con madera y luego cubierto con cuero. Durante la batalla, los soldados sumergían flechas en aceite, les prendían fuego y disparaban contra las tropas enemigas. Estos grandes escudos eran lo que evitaba que fueran quemados por las flechas encendidas o que les perforaran el corazón.

Te puedo garantizar que Satanás te disparará flechas de fuego. Estas fechas pueden venir en forma de tentaciones, obstáculos, sentimientos, dudad, desaliento, daño, o traiciones, etc. Pero al tu ponerte tu escudo de fe y estar lista para las fechas que él pueda enviar sobre tu vida, te protegerá de ellas. Lo importante es que nunca bajes tu guardia. Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.” -1 Corintios 10:12.
El Señor tambien nos recuerda que: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.” - Mateo 17:20

Tu escudo de fe debe demostrar que confías en Dios sin importar lo que el enemigo arroje en tu camino. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.” - Efesios 6:16
La Armadura de Dios: Ponte el Casco de la Salvación

El Casco de la Salvación protege tu mente. El soldado romano siempre llevaba un casco robusto para proteger su cabeza. Él sabía muy bien que de esto dependía su vida pues el casco le protegía uno de los órganos más importante de su cuerpo, su cerebro. Como mujeres cristianas, debemos guardar nuestras mentes y tener la mente de Cristo.
Como te mencioné anteriormente, el enemigo tratará de hacer todo lo posible para poner pensamientos inmundos en tu cabeza, dudas, miedos y otros ataques en tu mente. Pero aparte de orar sin cesar, rodéate de amistades que te edifican y edifican a Dios, escucha música de adoración y estudia tu Biblia. ¡Tan pronto te venga a la mente un pensamiento profano, detente! Reconoce que es Satanás y ponte tu casco de Salvación. Ora, reprende y escucha música de adoración. Esto ahuyentará al enemigo.Por tanto, sométanse a Dios. Resistan, pues, al diablo y huirá de ustedes.” - Santiago 4: 7.

Fuiste salva por la sangre de Cristo. ¡Declárale y recuérdale eso a Satanás y dile que se salga de tu cabeza! Y recuerda “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” - Filipenses 4:13.
La Armadura de Dios: Saca la Espada del Espíritu

¡La Espada del Espíritu es la Palabra de Dios! Cuando estamos sufriendo, dudando, temerosos, tentados, el arma más efectiva en nuestra caja de herramientas es la Palabra de Dios. Él nos dio la Santa Biblia para usarla como un manual de instrucciones para la vida, pero también para usarla para luchar contra el pecado y para encontrar aliento.
Cuando la vida te haya lanzado una prueba (física, financiera, emocionalmente), lee la Palabra de Dios. Créele a Dios, confía en Él, órale a Él, y el “dirigirá tus pasos.” - Proverbios 3:6.

Mujer, saca tu vestido “armadura” de tu vestuario, póntela y actívala en tu vida diariamente. Mientras te vistes todas las mañanas, visualízate como una guerrera y ponte tú “armadura” pieza por pieza y prepárate para la batalla, pues esta la vivimos diariamente. Esta también enfocará tu día y te recordará que ¡Dios te ha dado las armas para luchar contra cualquier ataque del enemigo!
Me resta recordarte tambien que Él te hizo con un propósito específico para tu vivas feliz en Su voluntad, solo tienes que tomar tu autoridad como hija y Princesa de nuestro Rey.

“Eres Princesa de Dios y Naciste Para Reinar”
- Dra. Sarah Barek